Luego se quejan de las leyes que les dispersan y les hacen recorrer kilómetros para visitar a sus familiares encarcelados. Aunque el gobierno vasco les subvenciona esos viajes. Sin embargo cuando yo viajo a Castilla a ver a la hija de mi madre, exiliada por miedo entre otras cosas, la gasolina la pago de mi bolsillo. Y con los impuestos de esa gasolina les pago parte de su viaje a las familias de esos “angelitos”.
Esta semana una mujer ha rociado con gasolina y quemado en un 60% de su cuerpo al que había sido el violador de su hija, cuando ésta contaba con 13 años. El gozaba de un permiso penitenciario y la madre se tomó la justicia por su mano. Hoy la han cogido e irá a la cárcel. Calculadora en mano, por quemarle es 60% me salen 5 meses y 2 días, considerando que un crimen completo cuesta 8 meses y 20 días, pudiéndosele aplicar la atenuante de que su víctima aún sigue con vida...
Pero me temo que no, que sobre esta mujer la justicia se ensañará. Habrá otra colecta como una que vimos hace poco para pagar su fianza? Le pondrán también 400.000 euros? Si es así, propongo una colecta para sacarla de allí, yo ofrezco 50 euros. Y la pena es que no se los pude dejar antes para comprar más gasolina. Vaya, ésto no debería haberlo dicho pero aún no sé cómo se borran aquí los textos.
Muchas madres como esta mujer, y bien cargadas de gasolina, me gustaría ver a la salida de ese perro, para que arda los 2.982 años que le quedan por cumplir.
Lo siento, se me ha escapado, otra vez usaré la cabeza antes de escribir.
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